Si
los Citroën se habían convertido en
protagonistas de los dos primeros tramos de ayer, la
llegada a las pistas de tierra ha traído el
dominio de los Ford, siendo Jari-Matti Latvala quien
encabeza la clasificación al término
de esta primera jornada donde la sorpresa está siendo
Sébastien Ogier (Citroën), segundo hasta
el momento pero marcando un ritmo ligeramente superior
al de Sébastien Loeb (Citroën), que en
los dos últimos tramos ha recuperado dos posiciones,
para colocarse tercero por delante de Dani Sordo (Citroën)
y Mikko Hirvonen (Ford).
No sólo en la configuración del recorrido
se han producido cambios significativos en el guión
de esta primera jornada sobre las pistas australianas,
sino que ello ha afectado también a una clasificación
que no encabezan los más habituales.
Y es que
si la primera plaza provisional de Sébastien
Ogier (Citroën) en el día de ayer se podría
considerar una pequeña sorpresa, todavía
lo es más al comprobar como el francés
del Júnior Team de Citroën sigue bien colocado,
a pesar de que Jari-Matti Latvala (Ford) ha sido el
ganador de la mayoría de tramos de esta primera
etapa, en la cual se han tenido que suspender las dos
pasadas por CTEK East debido a una protesta de los
ecologistas.
Ya en la segunda especial de la jornada, Latvala se
colocaba en una primera posición que ya no abandonaba. Únicamente
los mejores tiempos de Mikko Hirvonen (TC4), Dani Sordo
(Citroën) en el TC5 y Sébastien Ogier (TC9
y las dos pasadas finales por Tweed) alteraban la aparente
superioridad del finlandés, que estaba aprovechando
su posición de salida para encontrar la pista
más limpia.
Aunque una fina cortina de agua
acompañaba el desarrollo de las especiales desde
primera hora del día, ello no impedía
que Ogier estuviera presionando constantemente a Latvala,
si bien hacia el final del día el francés
se descolgaba un poco más.
Mientras tanto, Mikko Hirvonen se asentaba en la tercera
posición a la que había pasado tras el
segundo tramo del viernes, gracias al scratch citado
anteriormente, manteniendo así a buen recaudo
al español Dani Sordo, quien afirmaba encontrarse
muy cómodo sobre los tramos australianos y que
también admitía haber perdido algo de
tiempo en la antepenúltima especial del día,
antes de las dos pasadas por Tweed, para salir en la
segunda etapa por detrás de Hirvonen.
El que
de momento no estaba encontrando el ritmo adecuado
era Sébastien Loeb (Citroën), situado en
una inusual quinta posición y que estaba acusando
problemas de tracción, aunque también
reconocía que posiblemente se hubiera equivocado
al montar neumáticos usados que aprovecharía
seguramente mejor en la súper especial.
Sin embargo, el doble paso por Tweed ha traído
un ligero cambio de posiciones entre Loeb e Hirvonen,
permuntando entre ellos la tercera y la quinta plaza,
con Sordo en el medio de ambos. Ahora Loeb es tercero
mientras Latvala conserva la primera posición
pero seguido a sólo 2,2 segundos por un destacado
Ogier.
Todo ello hace prever que de cara a la segunda
jornada la lucha quede centrada entre Loeb e Hirvonen,
quienes deberían beneficiarse de su posición
de salida, algo más retrasada con respecto a
hoy. El neozelandés Richard Mason (Subaru) es
el líder en P-WRC y además 10º de
la general.
Mañana se disputa la segunda etapa con 10 tramos
cronometrados para completar un total de 113,45 km
de especiales.
Como es habitual en esta edición
del rally australiano, la mayoría de tramos
serán de una longitud inferior a los 10 km,
excepto un bucle que se repetirá en dos ocasiones
compuesto por Dayco (20,31 km) y Bosch (18,75 km).
El día finalizará con dos nuevos pasos
por la súper especial de Tweed, siendo esta
la última ocasión en realizarlos.