Las
novedades que arroja Cerdeña dicen que Sébastien
Loeb y Citroën
no ganarán
todas las pruebas del WRC de 2009, aunque
eso no debe esconder la magnífica actuación
de Jari-Matti Latvala (Ford), que a 86 kms.
de velocidad y 1 día del final apunta, y por
méritos propios, a un brillante triunfo en
Italia.
Su compañero en Ford, Mikko Hirvonen,
es de momento segundo y el privado Petter Solberg
(Citroën), es tercero.
Ya más al interior de la isla, en la región
de Sassari, esta segunda y larga jornada de Cerdeña ha
constado como la primera de un bucle de tres tramos
a recorrer dos veces, con la clásica asistencia
de Olbia situada entre ambos.
En total, 130,74 km
cronometrados extraídos de las dos pasadas
a Sa Linea (14,20 km), especial con un piso lleno
de grava y polvo que no se ha limpiado con el paso
de los primeros coches, lo que a la postre no ha
dado ventaja a ningún coche que saliera desde
atrás; Fiorentini (22,02 km), con una espectacular
zona boscosa y rocas enormes en los márgenes;
y Monte Lerno (29,15 km), que alberga el famoso y
espectacular salto y muy buen piso.
El principio de las acciones daban un espectacular
triplete en Sa Linea a los Ford, con Hirvonen, Latvala
y H.Solberg por este orden, y los dos Citroën
ligeramente retrasados incluso por detrás
de Petter Solberg (Citroën Xsara), que poco
más tarde haría un trompo. De todos
modos, poco iban a durar las cosas en el buen camino
en las huestes del óvalo, toda vez que en
Fiorentini Loeb y Sordo daban un buen correctivo
a los Focus, recuperando de golpe el Campeón
del Mundo 13,4 segundos a Latvala y 14,1 a Hirvonen.
Con un tramo en el bolsillo para cada uno de los
equipos contendientes, quedaba el rápido pero
largo Monte Lerno para ver quien llegaba a la asistencia
de Olbia con mayores posibilidades.
El previsible
scratch de Loeb en este último tramo del giro
inicial le permitía avanzar momentáneamente
en la general a Hirvonen, quien anteriormente había
encontrado ganado suelto en uno de los tramos, pero
el francés había penalizado 1 minuto
(10 segundos) en el control previo a esta especial
al haber perdido tiempo sangrando los frenos, de
modo que todo quedaba prácticamente igual
y con una segunda vuelta por delante que prometía
ser realmente interesante, con el francés
a 34,5 segundos del líder Latvala.
Por atrás
las emociones seguían a su ritmo, Evgeny Novikov
(Citroën) sufría una pequeña salida
de pista, Henning Solberg (Ford) trompos y un pinchazo,
y Mads Ostberg (Subaru) problemas de suspensión
tras aterrizar duro en el salto de Monte Lerno.
Salta la sorpresa en el segundo giro
La grava igual para todos de Sa Linea seguía
favoreciendo a los Ford, con Hirvonen marcando el
scratch 5,1 segundos por delante de Loeb, aunque éste
le restaba 2,6 segundos al líder Latvala.
Las dos últimas pasadas por Fiorentini y Monte
Lerno eran las que debían marcar el orden
de salida de mañana. En esta fase de la carrera
ya faltaban Sébastien Ogier (Citroën)
y Federico Villagra (Ford), que un día más
se retiraban.
Era en el penúltimo tramo de la jornada donde
saltaba la gran sorpresa, y además por partida
doble, como lo es la perdida de más de 1 minuto
por parte de Loeb y de 4 minutos del lado de Sordo.
De golpe, los dos C4 oficiales perdían opciones
a la carrera e incluso al podio, el francés
al parar a cambiar una rueda (¡en poco más
de un minuto!) después de pinchar y el español
por problemas de turbo.
La carrera tomaba un cariz
inesperado, incluso el fabuloso scratch de Petter
Solberg en Fiorentini 2 quedaba injustamente un poco
en segundo término. Latvala hacía un
trompo pero casi no perdía tiempo y Rautenbach
(Citroën) y Henning Solberg (Ford) se retiraban.
Un Loeb rabioso arrancaba con un espléndido
scratch en el último tramo 9 segundos a Hirvonen
y 18,3 a Latvala, quien parecía más
atento a las órdenes de equipo que a su propia
actuación, mientras que Petter Solberg conseguía
mantener in extremis su tercera plaza en la general,
aunque sólo por 2,2 segundos.
Más atrás,
Sordo conseguía hacer a duras penas la última
especial, perdiendo un montón de segundos
y alguna posición pero permaneciendo en carrera,
que de eso se trataba. Ostberg (Subaru), se retiraba
con la meta del último tramo casi a la vista.
En P-WRC, tras el liderato ayer de Patrik Flodin
(Subaru), hoy ha tomado el relevo su compatriota
Patrik Sandell (Skoda). En J-WRC, el líder
del viernes, Alessandro Bettega (Renault), también
ha tenido que ceder su posición a Michal Kosciuszko
(Suzuki).
Mañana tercer día, en esta ocasión
con cinco tramos y 86,18 kms. de velocidad, que salen
de dar dos pasadas a Monte Olia (19,31 km) y Sorilis
(18,66 km) y una única a Arzachena (10,24
km).
La carrera dista mucho de estar terminada, la
venganza de Loeb será temible... pero 1’14” es
demasiado para que Latvala se deje vencer. Habrá que
ver también que piensan hacer en Ford, si
mantener el doblete y evitar que sus pilotos se peleen
o dejar que Hirvonen sume 2 puntos más a expensas
de Latvala. Quien no lo debe tener nada claro es
Petter Solberg, y no por méritos, sino porque
con su material lo más lógico es que
al final del primer tramo de mañana ceda el
tercer escalón del podio al actual número
uno del mundo.