Con
hasta tres líderes distintos se fué la
primera jornada del Rally de Portugal, que ha recuperado
la emoción perdida en las tres pruebas anteriores
celebradas esta temporada, ya que un error de Sébastien
Loeb (Citroën) nada más comenzar dejaba
al Ford de Jari-Matti Latvala en cabeza.
Pero el
finlandés se salía poco después,
siendo el Citroën de Dani Sordo el que se quedaba
en una primera posición que posteriormente
pasaba a ostentar Mikko Hirvonen, que terminaba la
etapa inaugural como líder.
De sorpresa en sorpresa ha ido discurriendo este
primer día en Portugal, que tras el inicio
ayer en el Estadio Algarve, ha disputado la primera
etapa sobre tres tramos cronometrados a doble pasada
en la zona oeste de la Serra do Caldeirão,
al norte de Faro.
El scratch de Jari-Matti Latvala
(Ford) en Ourique desplazaba de la primera plaza
a Henning Solberg, quien se había quedado
sin frenos en la segunda parte de la especial.
La
posición de salida beneficiaba a Latvala,
con Marcus Gronholm (Subaru) segundo en este tramo
seguido por Dani Sordo (Citroën), quedando un
poco más retrasado Mikko Hirvonen (Ford).
Faltaba Sébastien Loeb (Citroën), que
se iba a una inusual novena plaza tras hacer un trompo
a un kilómetro de la salida, aunque posteriormente
el polvo en suspensión le impedía saber
hacia qué sentido de la especial tenía
que continuar.
En Silves volvía a imponerse Latvala con
Sordo y Grönholm a continuación para
ya en Malhão marcar Loeb su primer scratch.
Sin embargo lo más sorprendente era la espectacular
y aparatosa salida de carretera del líder
provisional, Jari-Matti Latvala, que en un salto
frenaba demasiado tarde, cediendo así la primera
posición al español Dani Sordo seguido
por Grönholm, Hirvonen y Loeb.
El error de Latvala
ha disparado los rumores sobre su posible continuidad
en el equipo, algo que se analizará una vez
que finalice el rally, ya que Malcolm Wilson declaraba
que el objetivo ahora es centrarse en Mikko Hirvonen.
La repetición del bucle aportaba a la clasificación
un nuevo líder.
El mejor tiempo de Hirvonen
en Ourique desplazaba a Sordo del primer puesto,
que se pasaba en un cruce, justo en el mismo lugar
donde antes lo había hecho Loeb.
Ello no impedía
que el español marcara otro scratch en Silves,
tras el cual Hirvonen continuaba liderando la prueba
superando a un sorprendente Grönholm y a Sordo.
Por su parte Loeb intentaba progresar, pero no todo
lo que le gustaría ya que el hecho de abrir
pista le estaba retrasando demasiado.
Fruto de esa reacción, Loeb ganaba el último
tramo, Malhão, repitiendo así su mejor
tiempo de la pasada anterior.
Sin embargo esta especial
aportaba algo más a este día con tantos
cambios, pues Marcus Grönholm pasaba a ocupar
la cuarta plaza, siendo superando en la clasificación
general por los dos Citroën, con Dani Sordo
segundo a 15 segundos de Hirvonen y Sébastien
Loeb a 18 segundos.
Petter Solberg (Citroën) ocupa la
quinta posición seguido por Sébastien
Ogier, Matthew Wilson (Ford) y Evgeny Novikov (Citroën).
Araujo, en el N
En la categoría de producción el líder
es el piloto local Armindo Araújo (Mitsubishi),
tras el abandono del Subaru de Nasser Al-Attiyah,
que había dominado el rally hasta el quinto
tramo.
El único piloto español inscrito,
Egoi Eder Valdés (Subaru), no ha podido tomar
la salida tras cortarse en una muñeca al rozar
esta contra una mesa, teniendo que aplicársele
seis puntos de sutura.
En lo que respecta al apartado
júnior, el más rápido está siendo
Michal Kosciuszko (Suzuki).
Lo que sí está claro es que de cara
al segundo día nos aguarda una lucha apasionante,
porque ha quedado demostrado que el abrir pista penaliza
ligeramente al piloto que lo hace, de ahí las
dudas que tenía Hirvonen al término
de la jornada, cuando decía que no es lo mejor
salir primero en la segunda etapa, que estará compuesta
por otros seis tramos cronometrados, tres diferentes,
que contabilizan 145,18 kms.