No importa
si la temporada comienza en
Monte-Carlo o en Irlanda, el ganador final
siempre es el mismo: Sébastien Loeb (Citroën).
Loeb-Sordo, el doblete de Citroën que ya desde
la primera jornada irlandesa se veía venir,
se ha consumado hoy en Sligo.
Como en Irlanda de 2007,
el dúo
de Citroën ha superado al primer Ford clasificado,
en esta ocasión Mikko Hirvonen, todo un avance
de lo que podría ser la temporada.
El de Irlanda
ha sido un rally difícil por el agua y el
frío, pero nada de todo esto ha afectado al
equipo ganador.
Aaron Burkart (Suzuki) ha conseguido
la victoria en J-WRC.
La tercera jornada del Rally de Irlanda ha sido
la primera en todo el fin de semana en la que no
ha llovido, con un viento muy fuerte que ha ayudado
a que se secaran los primeros tramos. 5 cronometradas
y 68,86 km de velocidad, al ser recortado a 10,88
km el segundo tramo de 27,90 km de Arigna, el más
largo del rallye, al observarse un puente poco seguro,
han configurado el día.
Las tres primeras
especiales, Geevagh (11,48 km), Arigna (10,88 km)
y Lough Gill (13,51 km) se han corrido consecutivamente,
mientras que las dos últimas, el estrecho
y rápido Donegal Bay (14,47 km) y la resbaladiza
superespecial Donegal Town (1,50 km), han cerrado
la carrera.
Hirvonen se imponía en la primera y la tercera
cronometradas, siendo Loeb el más rápido
en la especial intermedia.
De todos modos, estos
hechos eran irrelevantes dado que el finlandés
no llegaba a recortar ni 5 segundos a su gran rival,
de modo que la clasificación no sufría
la más mínima modificación.
Tras estos dos pilotos, Sordo marcaba siempre el
tercer tiempo, realizando una carrera siempre de
control y guardando de forma magistral las espaldas
a su jefe de equipo.
En estos compases de la etapa, lo más destacado
era que Chris Atkinson (Subaru) lograba superar a
Henning Solberg (Ford) por la cuarta plaza y que
Urmo Aava (Ford) entraba en el top ten tras dar cuenta
del local Aaron MacHale (Ford), único superviviente
del trío familiar irlandés.
En los
dos tramos finales, y claramente levantando el pie,
Loeb cedía 14,4 segundos a Hirvonen en el
primero de ellos, mientras que en el segundo Hirvonen
y Solberg daban a Ford el honor de marcar los dos
mejores tiempos en un tramo, quedando el ganador
Loeb tercero, a 3,9 segundos.
Además de las tres primeras plazas del podio,
la carrera también dejaba algunas particularidades
dignas de mención, como los buenos resultados
de Henning Solberg (4º) con el primer Ford-Stobart
y de Chris Atkinson con el primer C4 del Citroën
Junior Team (5º) -aunque perdió la cuarta
plaza en el penúltimo tramo-; la no menos
interesante 6ª posición de Sébastien
Ogier con una unidad de ese mismo equipo, o el primer
punto conseguido en el WRC por el abudabiense Khalid
Al Qassimi (Ford), todo un logro por haberlo obtenido
en un terreno nada adecuado a los gustos del veterano
tercer piloto de Ford.
Aaron Burkart (Suzuki), gana en J-WRC
En la carrera de su debut con el Suzuki Swift,
el alemán Aaron Nikolai Burkart ha obtenido
su primera victoria de la temporada en J-WRC, aventajando
en cerca de 50 segundos al checo Martin Prokop
(Citroën C2) y en más de nueve minutos al
italiano Simone Bertolotti (Suzuki Swift). Destacable
la retirada del holandés Hans Weijs (Citroën
C2), líder decidido a lo largo de la primera
jornada.
Tras esta nueva demostración de los hombres
de Citroën, el campeonato arranca con un claro
color de las huestes francesas, contra las que mucho
tendrá que batallar Ford para superar.
Sin
duda la próxima carrera, Noruega, puede equilibrar
un poco la balanza, allí tanto Hirvonen (1º en
2007) como Latvala pueden superar al fenómeno
francés, aunque tal como está de forma
el eficaz binomio Loeb-C4, tampoco eso será fácil.